Setar

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    El setar es uno de los instrumentos más auténticos y representativos de la música tradicional persa. Es un laúd pequeño que se toca con una púa plana. Recuerda a la mandolina occidental, pero con un mástil mucho más largo. En origen tenía tres cuerdas; con el tiempo evolucionó y hoy cuenta con cuatro cuerdas y entre 22 y 28 trastes. El setar se pulsa con la uña larga del dedo índice y, al rasguear, hace sonar la melodía y el bordón a la vez. Su timbre es suave, aunque en ocasiones puede volverse potente y enérgico. Si te fascina el sonido místico del setar, te invitamos a recorrer nuestro catálogo y elegir el tuyo dentro de nuestra selección. Clasificamos nuestros setares en estándar, profesional y especial según las necesidades de cada músico. Los setares de nuestro catálogo están construidos por los mejores luthiers, verdaderos maestros de su oficio. Estamos convencidos de que aquí encontrarás el setar ideal para ti a la mejor relación calidad-precio.

    El setar es un instrumento persa de cuerda con una caja de resonancia pequeña en forma de pera y cuatro cuerdas metálicas: dos cuerdas simples y un orden doble.

    • Cuerda amarilla
    • Cuerda de bordón
    • Cuerda grave
    • Cuerda blanca

    El setar ya se utilizaba ampliamente antes de la expansión del islam. Los setares se dividen en dos tipos según el volumen de la caja de resonancia. Su voz es distinta, pero el sonido de ambos resulta igual de hermoso.

    Estructura del setar

    El setar tiene una caja armónica pequeña y un diapasón largo. La caja suele fabricarse en madera de morera y el diapasón, en nogal. El diapasón lleva de 25 a 28 trastes móviles, normalmente de tripa animal, aunque también los hay de nailon. El sonido de las cuerdas se transmite a la caja a través del puente y vuelve a salir al exterior por los pequeños orificios de la tapa. La caja mide entre 22 y 30 cm de largo, entre 12 y 18 cm de ancho y entre 12 y 16 cm de profundidad. El diapasón mide entre 40 y 48 cm de largo y entre 3 y 3,5 cm de ancho.


    El setar admite varias afinaciones, algunas exclusivas de este instrumento.

    Existen dos tipos de setar: el de caja pequeña y el de caja grande. El de caja grande se conoce como modelo Kamaliyan y el de caja pequeña, como modelo Hashemi. La diferencia principal entre ambos está en el carácter del sonido: quienes buscan graves profundos prefieren el Kamaliyan, mientras que quienes buscan un sonido nítido y potente se decantan por el Hashemi. Algunos setares presentan vetas muy marcadas o un veteado jaspeado que suma atractivo visual al placer sonoro.

    Historia del setar

    El setar es un instrumento de cuerda con una caja pequeña en forma de pera y cuatro cuerdas metálicas. Setar significa «tres cuerdas». Muchos grandes intérpretes de tar y setar llaman a la cuerda de bordón «Sim Moshtagh» (cuerda de Moshtagh); esta modificación dio al instrumento un sonido «más amplio» y muchas más posibilidades de afinación. La caja de resonancia del setar se une a un mástil largo con veinticinco trastes de tripa. La caja es de madera de morera y el mástil, de nogal. Su registro melódico supera ligeramente los veinte grados. Aunque tradicionalmente se toca con la uña del índice derecho, en las últimas tres décadas dos intérpretes excepcionales, Mohammad-Reza Lotfi y Hossein Alizadeh, han introducido nuevas técnicas que han insuflado vida nueva a su interpretación.

    Hoy el setar está considerado el instrumento por excelencia para interpretar música clásica persa. Gracias a las nuevas técnicas de ejecución, a su evolución y a los nuevos enfoques melódicos, abrió la puerta a la composición contemporánea dentro de los límites de la música clásica persa.

    En 1984, una grabación decisiva de un solo de setar a cargo del maestro Mohammad-Reza Lotfi dio a conocer este pequeño instrumento a toda una nueva generación de aficionados a la música clásica persa. Aquel álbum histórico, preparado en memoria del gran músico Darvish Khan, despertó el interés de numerosos jóvenes luthiers y músicos por el setar.