Cuerdas, estuches, soportes y otros accesorios para el tar
El tar es un instrumento de cuerda de mástil largo utilizado en Irán, Azerbaiyán, Georgia, Armenia y, en parte, en Turquía. La palabra «tar» significa «cuerda» en persa, y a quien lo toca se le llama tarista. Abarca un registro de dos octavas y media, y hace ocho años la UNESCO lo incluyó en su Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Hoy en día, tanto iraníes como azerbaiyanos reivindican este instrumento como parte de su cultura. Pertenece a la familia del kopuz y es el antepasado de instrumentos como el setar, el dutar, el chartar y la guitarra. No se sabe con certeza cuándo ni dónde apareció: las primeras menciones del nombre «tar» figuran en algunos poemas del siglo X.
Para construir el cuerpo, formado por tres partes, se emplean tres maderas distintas. La caja está compuesta por dos cuencos de tamaño diferente y suele tallarse en madera de morera, elegida para evitar que se agriete durante el vaciado y para lograr un sonido más bello. El mástil se fabrica normalmente con maderas más duras, como el nogal, y para el clavijero se utiliza madera de avellano.
Existen cuatro tipos de tar: el tar solista, de 86 a 89 cm; el tar de orquesta, de 83 a 86 cm; el tar de estudio, de 72 a 76 cm; y el cura tar.
